En el corazón de la Tierra Caliente, la Feria de la Cecina alcanza su punto máximo de actividad durante esta primera quincena de mayo. Yecapixtla, reconocido internacionalmente por la calidad excepcional de sus productos cárnicos, recibe a miles de visitantes en una celebración que rinde culto a la destreza del hombre y a la bondad del clima local. Este evento no es solo una festividad comercial, sino la defensa de un patrimonio gastronómico que ha posicionado a Morelos como un destino ineludible para el turismo de especialidad y el consumo de productos de origen.
El arte de la sal y el sol: La técnica de Yecapixtla
Lo que hace única a la Feria de la Cecina es la oportunidad de observar y degustar un proceso de elaboración que no admite atajos. Los maestros tablajeros de la región seleccionan los mejores cortes de pierna de res para realizar el "tasajeo": un corte manual preciso que crea tiras largas y delgadas de carne. El secreto del sabor reside en el salado exacto y el asoleado en camas de madera, donde el aire y el calor de Morelos sellan la textura. Finalmente, el toque de manteca de cerdo remata la pieza, dándole ese brillo y suavidad característicos que solo se encuentran en la cuna de este platillo.
Un festín de sabores regionales
La feria ofrece una experiencia culinaria completa que va más allá de la carne. Los asistentes pueden disfrutar de la tradicional "orden de cecina", servida con crema de rancho, queso fresco de la región, nopales, aguacate y las indispensables tortillas hechas a mano con maíz de la zona. Además, el evento se acompaña de la venta de cecina de cerdo enchilada, ofreciendo una alternativa potente en sabor. En este 2026, la feria ha integrado un pabellón de productores locales de miel, mezcal y artesanías, fortaleciendo la economía circular de la región oriente del estado.
Impacto económico y tradición viva
La celebración de la feria durante las primeras dos semanas de mayo representa la mayor derrama económica del año para el municipio. Con una infraestructura renovada y protocolos de atención al visitante de alta calidad, Yecapixtla demuestra que la tradición puede convivir con el crecimiento turístico. Al consumir en esta feria, los visitantes apoyan directamente a familias que han heredado el oficio de la cecina por generaciones, asegurando que la técnica del curado artesanal se mantenga vigente frente a la industrialización alimentaria.



