El municipio de Texcoco se prepara para recibir a cientos de visitantes con la 31ª edición de la Feria del Tlacoyo 2025, un evento que rinde homenaje a uno de los antojitos más emblemáticos de la gastronomía mexicana. La cita será el 29 y 30 de noviembre en el tradicional restaurante El Pica III, ubicado en la comunidad de La Purificación, sobre la Avenida Tepetitla 10.
Un platillo con raíces prehispánicas
El tlacoyo, elaborado con masa de maíz y relleno de frijoles, requesón o habas, es considerado un símbolo de la dieta nacional y de la identidad culinaria mexicana. Su preparación, transmitida de generación en generación, representa la riqueza cultural y la permanencia de técnicas ancestrales que siguen vigentes en la mesa de las familias.
Gastronomía y tradición en un solo lugar
Durante la feria, los asistentes podrán disfrutar no solo de tlacoyos en sus múltiples versiones, sino también de barbacoa, consomé y otros antojitos tradicionales, acompañados de espectáculos culturales y música en vivo. El ambiente será completamente familiar, pensado para que locales y visitantes celebren juntos la diversidad gastronómica del Estado de México.
Cultura y entretenimiento
Además de la oferta culinaria, la feria contará con presentaciones artísticas y actividades que refuerzan el carácter festivo del evento. Bailes, música popular y espectáculos complementarán la experiencia, convirtiendo a la Feria del Tlacoyo en un espacio de encuentro cultural que trasciende la comida.
Entrada gratuita y ambiente comunitario
La entrada será gratuita, lo que convierte a la feria en una oportunidad accesible para que familias enteras disfruten de un fin de semana lleno de sabor y tradición. La organización busca fortalecer la conexión entre productores, cocineras y consumidores, resaltando la importancia de mantener vivas las raíces gastronómicas del país.
La Feria del Tlacoyo 2025 reafirma su papel como uno de los eventos más representativos de la cultura popular mexicana. Con su combinación de gastronomía, música y tradición, esta celebración se convierte en un homenaje a la comunidad y a la identidad nacional, invitando a todos a disfrutar de un platillo que ha trascendido el tiempo y sigue siendo símbolo de orgullo y sabor.



