Xochimilco, una de las zonas con mayor arraigo cultural en el país, abre sus puertas para celebrar una edición más de la Feria de la Barbacoa. Durante la primera quincena de mayo, el Deportivo Xochimilco será el punto de encuentro para miles de comensales que buscan la experiencia auténtica de este platillo prehispánico. Este evento no solo es una festividad culinaria, sino una plataforma que protege las técnicas de cocción lenta y el legado de los maestros barbacoeros de la región.
La técnica del horno: El arte de la cocción lenta
Lo que distingue a la Feria de la Barbacoa en Xochimilco es el respeto absoluto por el método tradicional. Los visitantes podrán degustar barbacoa de borrego preparada en hoyos cavados en la tierra, recubiertos con piedras calientes y pencas de maguey que aportan ese aroma ahumado inconfundible. Este proceso de cocción, que se extiende por más de 12 horas, garantiza una carne extremadamente suave que se desprende del hueso y mantiene todos sus jugos. Además de la carne, el consomé —fruto de los jugos recolectados durante el horneado— se presenta como el complemento indispensable para iniciar el festín.
Variedad gastronómica: Mixiotes y sabores de la cuenca
La oferta de la feria se extiende más allá de la barbacoa. Los asistentes podrán disfrutar de mixiotes preparados con la técnica tradicional, envueltos en la cutícula de la penca del maguey, así como de tortillas hechas a mano con maíces criollos de la zona. Esta variedad busca resaltar la riqueza de la cuenca de México, integrando productos locales como nopales, salsas de molcajete y pulque natural. La feria se consolida así como un escaparate de la soberanía alimentaria y la biodiversidad de Xochimilco, un sitio Patrimonio de la Humanidad que sigue alimentando a la metrópoli.
Impacto económico y turismo cultural
La celebración de la Feria de la Barbacoa representa una derrama económica vital para los productores locales y sus familias. Al atraer al turismo local e internacional hacia el centro de Xochimilco, se fomenta el comercio justo y se visibiliza el trabajo de quienes mantienen vivas estas tradiciones. En este 2026, el evento cuenta con áreas familiares, presentaciones culturales y una infraestructura mejorada para recibir a los visitantes de forma cómoda y segura. La invitación está abierta para redescubrir el sabor de la tierra en un entorno que celebra la identidad mexicana en cada bocado.



