En una ceremonia que celebró la esencia de la tierra y el conocimiento ancestral, el investigador y chef Irad Santacruz Arciniega fue distinguido con la Medalla Ricardo Muñoz Zurita 2026. Este reconocimiento, otorgado por el emblemático chef e historiador homónimo, destaca la labor incansable de Santacruz en la documentación, defensa y difusión de la cocina tradicional tlaxcalteca.
La Medalla Ricardo Muñoz Zurita no solo premia la técnica culinaria, sino que se ha consolidado como un tributo a quienes dedican su vida a la preservación del patrimonio inmaterial. Bajo esta mirada, la distinción a Irad Santacruz subraya una trayectoria marcada por el respeto profundo a las comunidades, los ingredientes endémicos y el bienestar de los productores locales.
Tlaxcala: Un escenario de diseño cultural
Para Santacruz, la cocina de Tlaxcala no es solo un conjunto de recetas, sino un diseño cultural donde la biodiversidad y la historia dialogan. Durante más de una década, el galardonado ha recorrido los rincones del estado para mapear los sabores del maíz, el maguey y las técnicas prehispánicas que aún habitan en los fogones de las cocineras tradicionales.
"Recibir esta medalla es un compromiso para seguir dignificando el trabajo del campo y la memoria de nuestras abuelas", señaló Santacruz durante la ceremonia. "La verdadera exclusividad de la mesa mexicana reside en su honestidad y en la capacidad de cada plato para contarnos quiénes somos".
Un puente entre la tradición y la vanguardia
El jurado destacó que la labor de Irad Santacruz actúa como un catalizador para que las nuevas generaciones perciban la gastronomía como un hito cultural y no solo como un producto de consumo efímero. Su trabajo ha permitido que ingredientes como el pulque, los insectos y los maíces nativos se posicionen en escenarios de alta cocina, elevando la experiencia sensorial a través de la verdad histórica.
La entrega de la Medalla 2026 reafirma que, cuando la investigación y la pasión se encuentran, la gastronomía trasciende el plato para convertirse en una herramienta de transformación social y orgullo nacional. Tlaxcala, a través de la voz y el trabajo de Santacruz, se reivindica una vez más como la cuna de la nación y un pilar indispensable de la identidad mexicana.



